Cuidado con el síndrome del sobreentrenamiento

Hace unos días hablábamos de cómo encontrar un deporte que se adapte a ti y aumentar tu fuerza de voluntad. Cuando mantenemos una dieta y una rutina de ejercicio adecuada, nuestro cuerpo responde correctamente, se adapta; de esta manera nuestra salud se ve mejorada y todo funciona como un mecanismo engrasado, sin fisuras. Sin embargo, como todo en la vida, los excesos no son buenos y abusar del deporte puede acarrear problemas; más allá de las lesiones, el exceso de ejercicio puede conllevar a sufrir sobreentrenamiento o fatiga crónica.

¿Qué es el síndrome del sobreentrenamiento?

Cuando sometemos a nuestro cuerpo a un ritmo desmesurado de ejercicio o cambiamos bruscamente de actividad, como por ejemplo cambiando sin adaptación de sesiones de potencia a sesiones de resistencia, corremos el riesgo de sufrir este síndrome. Asociado a este, está el padecer un estado de agotamiento desproporcionado durante 6 meses o más; el cuerpo no es capaz de recuperarse del esfuerzo realizado, lo que acarrea problemas de salud y rendimiento. Y lo puedes sufrir tanto si realizas ejercicio aeróbico como correr o nadar, como si es anaeróbico (pesas).

Síntomas de la fatiga crónica

Resulta complicado determinar la sintomatología del síndrome sobreentrenamiento, puesto que depende de las características de la persona afectada. Sin embargo, existen signos comunes en todos los pacientes como la pérdida de apetito y peso o sentir más sed; el trastorno del sueño también es uno de los síntomas más habituales, así como la irritabilidad mental. En el caso de las mujeres, las pacientes con este síndrome pueden presentar irregularidades menstruales.

Relacionados con el sistema inmunológico, otro síntoma es la dificultad para cicatrizar y evitar lesiones o infecciones. Por último, afectando al rendimiento deportivo, la persona puede tener menos resistencia física, potencia y coordinación muscular.

Tratamiento y consejos contra el sobreentrenamiento

Para tratar correctamente este síndrome primero hay que hacer frente a la sintomatología. En manos de especialistas podemos ver reducidos o eliminados aquellos signos fisiológicos y psicológicos; de esta forma los inmunológicos y de rendimiento mejorarán también progresivamente.

Después es esencial planificar los programas de entrenamiento y deporte, eligiendo una intensidad y volumen adecuados; es importante decidir cuáles y cuántos serán los periodos de descanso para llevar a nuestro cuerpo de nuevo al límite.

Como consejos, te recomendamos que aumentes tu nivel de ejercicio de manera progresiva; de nada sirve ir desbocado, no llegarás a los objetivos y te pondrás en peligro. Por supuesto, para cuando notes que tu cuerpo manda señales negativas para evitar el sobreentrenamiento y descansa lo que necesites. Y mantén una dieta variada y equilibrada, recordando mantenerte hidratado y, si es necesario, recurre a terapias como el masaje o la hidroterapia para ayudar a restablecer tu forma física y salud.

 

Foto de portada: greatist.com

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